Reuniones privadas
Transcripción de reuniones con privacidad y sin bots
Transcribir una reunión privada no depende de un sello de seguridad, sino de dónde se procesa la grabación, dónde se guarda el texto y quién puede buscar en él. Aquí se explica, sin adornos, cómo se trata un archivo en la versión alojada del sitio, qué diferencia hay con una instalación propia y qué debes decidir antes de subir nada.
El cuadro de subida ya viene configurado en español, para que el reconocimiento no tenga que adivinar el idioma. Si tu audio está en otro idioma o mezcla varios, usa la página en inglés, que detecta el idioma automáticamente.
Sin bots en la llamada
Trabajamos con una grabación que ya tienes: la descargas de Zoom, Meet o Teams (o la grabas con tu teléfono) y la subes. Nada entra en tu reunión, ni se une como participante, ni transcribe en directo. Eso también significa que los demás participantes no ven ningún asistente, por lo que avisar de que se graba depende de ti. Después puedes corregir el texto, poner nombre a cada voz (cuenta gratis, hasta 8 personas) y exportar en TXT, Markdown, SRT, VTT, JSON o CSV.
Qué pasa con tu archivo en la versión alojada
En el sitio tryscriptorium.com el archivo viaja por HTTPS a nuestro servidor y se procesa allí. En la prueba sin cuenta, los archivos se borran pasadas 24 horas; con cuenta, tus transcripciones quedan en tu biblioteca. No decimos que sea cifrado de extremo a extremo, porque no lo es: el servidor procesa el archivo. Qué se conserva exactamente lo explica la página de privacidad (en inglés).
Cuándo conviene instalarlo en tu propia infraestructura
Si la grabación es de un despacho de abogados, una consulta médica, una investigación con consentimiento restringido, o un contrato prohíbe pasar grabaciones a terceros, lo adecuado es la instalación propia. Allí el procesamiento y el almacenamiento se quedan en la máquina o el servidor que controlas, y es ahí donde se pueden usar modelos más grandes que el «small» de la versión alojada. A cambio, tú eres el administrador: instalar, actualizar, copias de seguridad, quién accede. Una instalación mal configurada y expuesta a internet puede ser menos privada que un servicio alojado; la privacidad viene de hacerlo con cuidado. Hay una guía en inglés: cómo mantener privadas las grabaciones de reuniones.
Antes de grabar
- Consigue el consentimiento que se exija donde trabajas y di a los participantes para qué se usará la grabación.
- Decide cuánto tiempo se conserva y quién tiene acceso, también al texto.
- Prueba primero con una grabación sin datos delicados.
- Trata la transcripción como un borrador de trabajo, no como una prueba: cotéjala con el audio en nombres, decisiones, fechas y cifras.
Sin cuenta puedes subir un archivo a la vez de hasta 15 minutos y 25 MB, hasta 3 veces al día. Guía práctica de la parte técnica en transcribir reuniones.
Pruébalo ahora
Suelta tu archivo en el cuadro de arriba; no hace falta cuenta.